El asma infantil

El asma es la tercera causa más común de las hospitalizaciones de niños menores de 15 años de edad. Se trata de una enfermedad crónica que afecta los procesos bronquiales y causa distintas molestias al respirar.
 
No se conoce todavía cuál es la causa básica de la anomalía de los pulmones en el asma, aunque se ha establecido que es un tipo especial de inflamación de las vías respiratorias que provoca la contracción de los músculos de los conductos de aire, producción de moco e hinchazón de los conductos de aire.
 
Es importante saber que la causa del asma no son factores emocionales. La ansiedad emocional y el estrés nervioso pueden producir cansancio, que puede afectar al sistema inmunológico y aumentar los síntomas del asma o agravar una crisis. Sin embargo, estas reacciones se consideran más un efecto que una causa.
 
nina-doctor-850x491
 
Los alérgenos más comunes que pueden desencadenar ataques de asma son el polen, el polvo, el moho, el epitelio de animales, la contaminación, algunos medicamentos, ciertos alimentos, sustancias químicas presentes en productos de consumo habitual, etc.
 
Sin embargo, una crisis de asma puede aparecer también cuando el niño se encuentra en ambientes cargados con humo de tabaco, al realizar ejercicio, ante emociones fuertes, al sufrir catarros, gripes, y otras enfermedades infecciosas y ante los cambios climáticos, especialmente con el frío (en verano con el aire acondicionado) y la humedad.
 
El diagnóstico funcional, que consiste en una espirometría, mide la obstrucción respiratoria. En todo niño en el que se sospeche un asma bronquial hay que realizar la espirometría basal y con broncodilatador con el fin de demostrar que la obstrucción de la vía aérea es reversible (característica del asma). Por último, un diagnóstico etiológico, dirigido a buscar la causa que desencadena los síntomas, para poder controlar la enfermedad.
 
Existen dos tipos básicos de medicamentos empleados para el tratamiento del asma. Los medicamentos de control prolongado se toman todos los días para prevenir síntomas de asma. Su hijo debe tomarlos incluso cuando no tenga síntomas. Algunos niños pueden necesitar más de uno de estos medicamentos de control prolongado.
 
Los tipos de medicamentos de control prolongado incluyen:

  • Esteroides inhalados (son generalmente la primera opción de tratamiento)
  • Broncodilatadores de acción prolongada (casi siempre se utilizan con esteroides inhalados)
  • Inhibidores de leucotrienos
  • Cromoglicato disódico

 
76c2658feb43797da78eda7edd50b991
 
Los medicamentos de alivio rápido o de rescate funcionan rápidamente para controlar los síntomas de asma. Los niños los toman cuando están teniendo tos, sibilancias, dificultad para respirar o un ataque de asma.
 
Algunos de los medicamentos para el asma de su hijo pueden tomarse mediante un inhalador.

  • Los niños que usan un inhalador también deben emplear un dispositivo «espaciador». Esto los ayuda a llevar el medicamento adecuadamente hasta el pulmón.
  • Si su hijo usa el inhalador en forma errónea, menos medicamento ingresa a los pulmones. Pida al proveedor que le muestre a su hijo cómo usar un inhalador correctamente.
  • Los niños más pequeños pueden usar un nebulizador para tomar su medicamento en lugar de un inhalador. Un nebulizador convierte el medicamento para el asma en un vapor que se inhala.

 
Si tu niño no puede comer, dormir o hablar debido a los síntomas, si su respiración parece entrecortada, o se le retrae la piel en la garganta o por debajo de las costillas, pueden ser signos muy peligrosos y lo más recomendable es que se dirija a su centro clínico para que le puedan dar el seguimiento apropiado. Un niño que esté teniendo un ataque grave de asma puede necesitar hospitalización y que le administren oxígeno y medicamentos a través de una vena (por vía intravenosa o IV).

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.