La Dermatitis Atópica (DA), es una enfermedad que causa comezón e inflamación de la piel. Típicamente afecta las partes internas de los codos, atrás de las rodillas y la cara, pero también puede cubrir la mayor parte del cuerpo. Se trata de una forma constitucional de cutis seco con poca agua y grasa, por lo que se descama e irrita con mucha facilidad.
Estas enfermedades normalmente aparecen antes de los 3 años y frecuentemente continúan por toda la vida. La DA no es contagiosa. Investigaciones indican que las enfermedades atópicas son genéticamente determinadas (heredadas). Un hijo con un padre que tiene una condición atópica tiene una de cuatro probabilidades de tener alguna forma de enfermedad atópica. Pero existen ciertos factores ambientales, alérgicos y alimenticios, e incluso algunas prendas de ropa, que los desencadenan y lo agravan.
La atopia no es una enfermedad infecciosa, por lo tanto, no nos la puede contagiar nadie ni nosotros podemos pegársela a los demás. La dermatitis atópica es la manifestación cutánea de la atopía, es decir, la predisposición que tienen ciertas personas a sufrir de condiciones producidas por la inmunoglobulina E (molécula del sistema inmune, cuya función es activar unas células, cuando el sistema inmune del paciente detecta alguna sustancia que le produce alergia o ciertas infecciones). Estas células tras ser activadas, liberan una sustancia, la histamina, responsable del final de los síntomas de las alergias (picor, inflamación, dolor etc.) En la dermatitis atópica, la histamina, produce picor, enrojecimiento y erupciones, pero aunque se libere la histamina en la dermatitis atópica, no es ninguna alergia a sustancia o alimento. Si no que muestra que el paciente es más propenso a sufrir esos síntomas cuando la inmunoglobulina se descontrola.

Si sufres dermatitis atópica es fundamental que cuides tu piel incluso durante las fases en las que no presentes lesiones. Con las siguientes precauciones, puedes retrasar la aparición de un nuevo brote, disminuir su intensidad e incluso evitarlo:
1) Hidrata la piel de cara y cuerpo a diario, además, puedes aliviar la picazón o las molestias si te aplicas la hidratación en frío.
2) Utiliza prendas 100% de algodón. Las lanas y fibras sintéticas propician la aparición de lesiones cutáneas.
3) Usa jabones con pH neutro. Estos benefician el cuidado de la piel sensible.
4) Elige perfumes y cremas libres de alcohol y parabenos. Y utiliza maquillajes hipoalergénicos.
5) Evita los baños o duchas prolongados. Así como el agua demasiado caliente, ya que favorece la aparición de las lesiones. Dúchate solo una vez al día con el agua templada y sécate suavemente, sin restregar la toalla.
6) Aleja el estrés. Los enfados frecuentes, las situaciones de frustración, nerviosismo, estrés o en las que se pasa vergüenza son factores que predisponen a la aparición de brotes. Recurre a técnicas de relajación para controlar estos estados.

Si reconoces estas señales, acude al médico, quien valorará si es necesario o no que sigas un tratamiento. Para diagnosticar la dermatitis atópica no se requieren pruebas específicas ni analíticas. Al especialista le suele bastar con examinar las erupciones y hacer una detallada historia personal y familiar del paciente.